sábado, 28 de febrero de 2009

LA COLORADA MEGAPIXEL (Relato de a ratos) parte III

- Es que en el depósito ya no debe quedar nada- soltaste desabrido, aburrido, apático y tosiendo por los codos
- Vi mal o le tosió un codo, ciudadano?
- Vio como el orto, porque me tosen los dos. Cuando el peligro acecha, mis codos tosen. Ha sido así desde tiempos inmemoriales, mi general.-
-A la mierda.
El rostro del cabo había estado metamorfoseando en secuencias nítidas, como en un avance cuadro por cuadro, a un justicialismo extremo, fundamentalista, doctrinario.
-Y sí, la única verdá es la realidá, m´hijito. Mire como le meto la doctrina Peronista a esta veterana-. Dijo Perón con su voz de bizcocho grasi-dul, sacó el 38 corto y le sacudió tres cuetazos a la vieja, que en un segundo quedó reducida a escombros y aserrín.
Sonreíste, y pícaro, le dijiste:
- Eh, mi general, no valía chumbar....
Perón sonrió con la sonrisa más peronista que habías visto en tu vida, una sonrisa limpia y diáfana, que emanaba justicia social por las comisuras, sin el menor rastro de amalgama entre sus dientes pétreos. Sopló el humo aún tibio que chimeneaba por el caño, y con el soplido se fue Perón, resucitó la vieja y volvió la austera y renegrida cara del Cabo Bourgignon, para servirle en lo que sea, ciudadano...

jueves, 26 de febrero de 2009

Racistas

étnicos
frulan en apartados rebeldes
atragantan con sortijas la quietud del páramo
y se frecuentan, se fomentan, se frotan, se tocan
dan por un fernet la sangre de una pierna
dados de revés, se tiran
fotós de gente defecando en sinagogas
se pasan entre ellos
sacan a full, todo el día
qué reciben?
nada:
atún en lata
cables de teléfono
paredes celulares
solo el soplido de un viento fuerte
no el viento fuerte.

LA COLORADA MEGAPIXEL (relato de a ratos) Parte II

- Quiero terminar con esto cuanto antes, papá-, le dijiste a un policía que andaba en cuero y que acababa de arrestar a una señora muy mayor por orinar dentro de un cajero automático.
-Con qué asunto es que quiere terminar pronto, ciudadano?-indagó no sin cierta solemnidad un cabo de la Sideral, como queriendo jerarquizar su posición.
-Con nada, forro-
-Bueno, siendo así, váyase a la concha de su madre- respondió el Cabo Justo Bourgignon, no sin un marcado acento correntino, de los Estaños del Boyacá, seguramente. Mientras, la vieja trataba por todos los medios de morderle la cara.

LA COLORADA MEGAPIXEL (relato de a ratos) Parte I

Pensaste en voz rara que tendrías que retorcer la remera cuando llegues al depósito y revolear de a uno los soquetes absurdos, el derecho y el zurdo, por avenida Teniente Augusto Soturro.El calor era inhumano. Cocinaba a los perros, literalmente. Los desdichados canes que salpicaban con sus cuerpos el paisaje urbano, buscando un atisbo de frescura echados bajo los toldos o acomodados bajo la insuficiente sombra de algún ñangapirí, terminaban asados en sus propios cueros. A vos, te temblaba la pera en tu corta carrera. Pasaste fugaz, casi tenue, frente a la verdulería de SanPotro, el verdulero del dolor. Y viste que a él le temblaban las peras. En los cajones, se sacudían las peras.
-Puta-, pensaste, - como la estarán pasando las paltas, entonces. Las estoicas paltas. Si estas están así.-
Caminabas absorto, sorteando gente, pispeando ortos. Después de todo,te dijiste, no te iban a reprochar nada. No deberían reprocharte nada. No tenían nada para decirte, nada que no les hubieras avisado. Pero de todos modos una sensación desagradable recorría tu cuerpo entero. Algo te hacía presumir que se avecinaban cosas fuleras porque, sí, otra vez: te tosían los codos. De a uno por vez, tus codos se desgarraban en catarros espasmódicos, en tremulantes esputos salivales (y codales) que salpicaban a todos los que te pasaban por al lado. Vos tratabas de disimularlo, pero te salía muy mal. Hacía un calor de corderos y no tenías nada que pudiera tapar a los huesos tosedores. Y sí, caminabas por Rusticucci en sentido sur, como yendo para Las Chatas, y los codos tosían como poseídos. Vos ya estabas entregado.

martes, 24 de febrero de 2009

Eh

Las casas sin sopa
ah
que casas
las sin sopa

Los fresnos sin forro
oh
que fresnos
los sin forro

Y el tuco soso?
y la pelambre escasa?
y los toros tercos, tersos?
Eh?

Y la escarcha?

Si, háganse los pija ustedes...

sábado, 7 de febrero de 2009

Curiosidades de las encuestas.

En San Andrés de las Tinajas, partido de Casancrem, no conocen el fatay. Si, en cambio, distinguen perfectamente un Curupí Pelado hembra, de un sodero.

En los Estaños del Yarará, departamento de Oberará-Pupú-Titá , Suecia, de 14 encuestados, 12 se llamaron Uglis, uno Svewewda y uno Ruiz.

En Oslo, hace bastante frío.